La sabia decisión de Hugo Chávez

Según la información pública disponible, la planta nucleoeléctrica de Laguna Verde, en Veracruz, produce únicamente el 3.6 por ciento del total de la energía eléctrica que consume el país. Pero esa raquítica producción de fluido implica un riesgo infinito para la seguridad, la salud, la vida y la descendencia de millones de personas en caso de presentarse una falla producto de un accidente, de un error humano, de un fenómeno natural o, simplemente, de la negligencia o incuria de cualquiera de los individuos involucrados en la operación de la central.

Es tan grande el riesgo de falla, que ninguna compañía de seguros asumiría la responsabilidad de pago por los daños causados en el caso de una fuga radioactiva como la sucedida en Chernobil, en la desaparecida Unión Soviética en 1986, y que contaminó con radiaciones tres cuartas partes de Europa.

La explosión e incendio de la central nuclear japonesa de Fukushima, atribuible en principio y sin una investigación exhaustiva del caso, a un fenómeno natural y no a negligencia humana, es la más reciente desgracia nuclear en el planeta. Pero no ha sido el único accidente atómico en Japón. El industrioso país oriental ha sufrido, antes de Fukushima, cuatro accidentes nucleares de distinta gravedad: Tsuruga en 1981, Tokaimura en 1997, nuevamente Tokaimura en 1999, y Mihana en 2004.

Y si se repasa, así sea brevemente, la lista de los accidentes nucleares en el orbe, se puede obtener un cuadro ilustrativo de los riesgos inherentes a las plantas nucleoeléctricas. Tres Millas en Pensilvania, Estados Unidos, en 1979, Erwin, Tenesee, también en la Unión Americana y en el mismo año, Rusia en 1993, Tricastín en el sur de Francia en 2008 y ahora Fukushima. A esta relación de cuatro países hay que agregar otros más que también han sufrido un accidente nuclear desde 1950, a inicios de la era atómica: Canadá, Gran Bretaña, Alemania Occidental, Checoslovaquia, Argentina, Brasil, Alemania Oriental y España. Estos casos, bien documentados, son ejemplos de que los alegatos sobre la supuesta seguridad de las centrales nucleoeléctricas no tienen fundamento en la realidad.

De esta docena de accidentes atómicos, los más graves en cuanto a pérdida de vidas y contaminación de personas, tierras, aguas, cultivos, animales y, en general, del medio ambiente han sido el de Chernobil y el de Fukushima. De este último todavía es muy temprano para saber la magnitud del daño a la vida, la salud, el equilibrio emocional y la descendencia futura de las víctimas. De Chernobil, en cambio, se sabe bien que esos perjuicios fueron inmensos y que serán de muy larga duración, incluso medido ese tiempo en generaciones.

Los mismos alegatos sobre la supuesta seguridad de las plantas nucleoeléctricas que han sido escuchados en esa docena de países siniestrados, se oyen en México sobre Laguna Verde. Y si bien en ésta no ha ocurrido una falla de consideración, nada permite suponer que no pudiera presentarse en lo futuro un accidente del tipo de Chernobil o de Fukushima.

La pura probabilidad de un evento de este tipo aconsejaría, como ya ha ocurrido en otros países, el abandono de los programas nucleoeléctricos y el desmantelamiento de las plantas. En América Latina, apenas unas horas después de conocerse la tragedia de Fukushima, el presidente Hugo Chávez acordó la inmediata cancelación del programa nucleoeléctrico de Venezuela.

La sabia decisión de Chávez representa un duro golpe para los poderosos intereses empresariales internacionales, sobre todo de Estados Unidos, que medran, a título de ganancias, con los gigantescos subsidios que les otorgan gobiernos nacionales para la construcción y operación de las nucleoeléctricas, y sin los cuales serían incosteables, dadas las multimillonarias inversiones que esas plantas exigen.

http://www.miguelangelferrer-mentor.com.mx

Anuncios

, , , , , , , , , , , , , ,

  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: